Juegos de guerra es una instalación activada por una performance, que se sitúa en el cruce entre infancia, juego y pedagogías visuales de la violencia. La obra trabaja con imaginarios televisivos y juguetes bélicos como tecnologías de formación temprana, donde el entretenimiento opera también como entrenamiento afectivo y corporal. A través de la repetición, el color y la duración, la escena militarizada se desgasta y se vuelve ambigua: el gesto de pintar no repara ni destruye, insiste.
La obra se activó por primera vez el 19 de diciembre en el marco de Noches Performáticas Vol. 2: Cuerpxs Presentes, en Casa Socialista Rebelión (Av. San Juan 1836, Buenos Aires), un encuentro de arte político y performance que reunió prácticas orientadas a la ocupación de los espacios culturales como territorios de resistencia colectiva frente a un contexto de precarización, ajuste y violencia institucional. Durante la activación, el público participó pintando los soldados junto al artista, integrando el gesto individual en una acción compartida y prolongada por 40 minutos.
Concepto, videoinstalación y performance: Andrés Valenzuela
Fotografias: Gabs Mart, Giselle Otero Rosenfeld, Ramiro Larraín y Dinko Covacevich








